Trueno en España: siesta, Alhambra y gira junto a Teresa Prettel
Trueno compartió un álbum de fotos de su descanso en España con Teresa Prettel antes de arrancar la gira. Granada, la Alhambra y un estilo casual que enamora.
Mateo Palacios Corazzina, el pibe de La Boca que conquistó el mundo con sus rimas, eligió España para bajar un cambio.
En un momento donde la industria musical no frena y la agenda de un artista de su calibre suele ser una locura, Trueno decidió tomarse un respiro. Y lo documentó para sus millones de seguidores con un álbum de fotos que tituló “Siesta, mundial y que empiece la gira”. Son veinte imágenes que funcionan como un diario de viaje íntimo y sin filtros, donde comparte protagonismo con su novia, Teresa Prettel. Un registro que muestra la calma antes de la tormenta de shows que se viene, con la gira asomando en el horizonte como ese límite que separa las vacaciones de la rutina laboral.
El recorrido visual arranca en un hotel de diseño, de esos que mezclan arquitectura moderna con detalles conceptuales. Ahí lo vemos a Trueno en un pasillo, con una gorra negra de Jordan Brand, anteojos de sol bien oscuros y una musculosa blanca que contrasta con el entorno cuidado. El pulgar hacia arriba, ese gesto tan simple como universal, es la única declaración de intenciones que necesita. No hay poses forzadas ni producción armada: el tono del álbum entero es casual y directo, como si la cámara apareciera por accidente en el medio de un día sin agenda. Esa espontaneidad es justamente lo que hace tan atractivo el contenido para una audiencia que valora la autenticidad por sobre los montajes perfectos de Instagram.
La primera parada reconocible es Granada, esa ciudad andaluza que parece pensada para perderse en sus callecitas empedradas. El artista aparece apoyado sobre el muro de piedra de una calle del barrio histórico, con una remera blanca, shorts Nike y unas Air Force 1 azules que le dan el toque de color a la postal. En la mano, un café helado, ese aliado perfecto para combatir el calor español mientras se camina sin rumbo. La imagen tiene algo de melancolía linda: el rapero que llena estadios en Argentina, ahora disfrutando del anonimato relativo que te da estar del otro lado del océano. Más adentro en la ciudad, el álbum registra una visita a la Alhambra, ese monumento que es Patrimonio de la Humanidad y uno de los lugares más fascinantes del planeta. Una toma aérea captura los jardines nazaríes con sus setos geométricos perfectamente recortados, los cipreses que se elevan hacia el cielo andaluz, los naranjos que le ponen color al paisaje y una fuente central de piedra que parece susurrar historias de siglos pasados. Es la única imagen del viaje sin personas, como si Trueno hubiera querido guardar un momento de contemplación pura, sin distracciones.
El barrio árabe de Granada, el Albaicín, también tiene su lugar en este diario de viaje. Trueno posa en el umbral de un café de paredes ocre, esas típicas construcciones encaladas que parecen sacadas de un cuento de las mil y una noches. En otro registro, aparece sentado en un interior que es una joya visual: azulejos en azul y dorado que revisten las paredes, una chimenea de estuco labrada con detalles artesanales y un cuadro enmarcado en oro que cuelga sobre la pared descascarada, creando ese contraste entre lo sofisticado y lo rústico que tanto caracteriza a la estética andaluza. El rapero hace señas con los dedos hacia la cámara, un gesto cómplice que conecta con quien está del otro lado de la pantalla. La remera que lleva puesta dice “Lil Kid With a Big Dream”, una frase que parece un guiño a su propia historia: el pibe de barrio que soñó en grande y hoy puede darse el lujo de recorrer el mundo sin perder la esencia.
Teresa Prettel, su novia, es la presencia constante en este viaje. Aunque el álbum no revela demasiados detalles explícitos sobre su intimidad, la compañera de Trueno aparece en varias de las tomas, compartiendo esos momentos de tranquilidad. La elección de España como destino no es casual: el país europeo tiene un vínculo fuerte con el artista, que ha cultivado una base de fans enorme allí gracias a colaboraciones con referentes del trap y el rap español, y a giras que siempre lo traen de vuelta. Además, la cultura española, con su ritmo pausado, sus siestas sagradas y su forma de entender el disfrute, parece encajar a la perfección con este momento de pausa que el rapero necesitaba antes de volver a subirse a los escenarios.
El título del álbum, “Siesta, mundial y que empiece la gira”, es puro ADN argentino. La siesta, ese rito que nos define como sociedad, mezclada con la fiebre del fútbol que siempre está latente, y la gira como horizonte laboral ineludible. Es un resumen perfecto de la dualidad que vive cualquier artista en la cima: el deseo de frenar y disfrutar versus la pasión por lo que hace y la responsabilidad con su público. Trueno viene de un presente arrollador, con giras multitudinarias, discos que son éxito en plataformas y una consolidación como uno de los referentes indiscutidos del género urbano en habla hispana. Tomarse este respiro en España, lejos del ruido pero cerca de sus afectos, habla de una madurez artística y personal que va más allá de las rimas.
Lo que transmite este álbum de fotos, en definitiva, es una sensación de calma que contrasta con la energía explosiva de sus shows. Ver a Trueno en la Alhambra, tomando un café en una calle empedrada o descansando en un hotel de diseño, humaniza al ídolo y lo acerca a sus seguidores desde un lugar más genuino. No hay marketing ni estrategia: hay un pibe de 22 años que la rompió, que se enamoró y que elige compartir su felicidad sin grandilocuencias. La gira espera, los escenarios van a temblar como siempre, pero antes, la siesta y el mundial. Un planazo.
Fuente: https://www.infobae.com/teleshow/2026/06/13/el-verano-espanol-de-trueno-y-teresa-prettel-mate-en-las-rocas-vinilos-y-atardeceres/