Robo a Wanda Nara en pleno Mundial: el calvario de sus hijos
La conductora vivió momentos de angustia al enterarse del violento asalto a su familia en Milán mientras trabajaba en la final del Mundial 2026. Los detalles.
Lo que parecía ser una jornada laboral de ensueño en la final del Mundial 2026 se transformó en una pesadilla para Wanda Nara. Mientras la conductora se encontraba en el Met Stadium de Nueva Jersey generando contenido para una reconocida marca, del otro lado del Atlántico, en su casa de campo de Milán, su familia atravesaba minutos de terror que la obligaron a abandonar todo de urgencia.
El momento exacto en que todo cambió
La empresaria y figura de MasterChef había viajado a Estados Unidos para cumplir con un compromiso comercial de alto perfil durante el partido más importante del fútbol mundial. Sin embargo, hacia el final del encuentro, justo cuando se desarrollaba la ceremonia de entrega de medallas, Wanda recibió un llamado que ninguna madre quisiera atender. Su mamá, Nora, le avisaba que tres delincuentes armados habían irrumpido en la propiedad y reducido a todos los presentes.
La propia conductora lo relató minutos después en sus redes sociales con una mezcla de angustia y alivio: «Mientras me encontraba trabajando para una marca en la final, entraron 3 personas a robar a mi casa de campo en Milán. Mis hijos están bien a pesar del gran susto. Me retiré antes por el aviso de mi mamá que está con ellos». La situación era lo suficientemente grave como para que Wanda y su pareja, el cantante Maxi López, comenzaran de inmediato la búsqueda de un vuelo para regresar a Italia y gestionar personalmente la documentación sustraída.
Una noche de terror en la campiña italiana
Con el correr de las horas se conocieron más detalles estremecedores. En diálogo con Ciudad Magazine, la conductora confirmó que los asaltantes no solo ingresaron armados, sino que amenazaron directamente a su mamá Nora, a sus cinco hijos y a los empleados domésticos que se encontraban en la vivienda. El modus operandi fue el clásico de este tipo de robos planificados: encerraron a todas las víctimas en un baño para tener vía libre hacia la habitación principal.
«Los chicos estaban todos encerrados en un baño con mi mamá. No fueron lastimados, pero están asustados porque los chicos vieron a los ladrones», relató Wanda con la voz quebrada. El dato más alarmante es que los menores presenciaron el rostro de los delincuentes, una imagen difícil de borrar para cualquier niño. La propiedad, ubicada en las afueras de Milán, se convirtió en un operativo cerrado con cinco patrulleros custodiando el perímetro mientras la familia intentaba procesar lo sucedido.
Este tipo de hechos, lamentablemente, no son aislados cuando se trata de figuras públicas con residencias en Europa. La exposición mediática y el conocimiento de las agendas de trabajo facilitan que bandas organizadas actúen con precisión quirúrgica, sabiendo exactamente cuándo la propiedad queda vulnerable. En este caso, el viaje de Wanda a la final del Mundial 2026 era información pública, lo que pudo haber sido el detonante para que los delincuentes ejecutaran el golpe justo cuando la figura principal no estaba en casa.
El largo camino para superar el trauma
Más allá de las pertenencias de valor que se llevaron —joyas, documentación familiar y otros objetos—, el mayor daño es el emocional. Wanda deberá ahora no solo ocuparse de los trámites legales y la reposición de documentos, sino también contener psicológicamente a sus hijos, quienes vivieron una experiencia traumática que puede dejar secuelas. La presencia de cinco patrulleros en la puerta de su casa refleja la gravedad del episodio y la preocupación de las autoridades italianas por tratarse de una figura internacional.
La conductora, que supo construir una carrera multifacética entre Argentina y Europa, se enfrenta ahora al desafío de equilibrar su exposición pública con la seguridad de su círculo íntimo. Mientras tanto, sus seguidores y colegas del medio artístico se solidarizaron en redes sociales, destacando la entereza con la que Wanda comunicó el hecho sin perder la calma a pesar de la distancia y la desesperación lógica del momento.
El robo a la familia Nara en Milán es un recordatorio de que la fama tiene un precio que a veces se paga con la tranquilidad más íntima. Afortunadamente, en esta ocasión, el saldo fue solo material y el susto quedará como una anécdota oscura que, con el tiempo y el acompañamiento adecuado, los chicos podrán superar.
Fuente: https://www.ciudad.com.ar/espectaculos/2026/07/19/el-angustiante-relato-de-wanda-nara-tras-el-robo-a-su-casa-los-chicos-estaban-encerrados-en-un-bano/