Nazarena Vélez estalló contra Florencia de la V: el motivo oculto
La panelista reveló en EnLAM la verdadera razón por la que evitó cruzarse con la conductora. La historia detrás de un doloroso enfrentamiento familiar.
La televisión argentina tiene una memoria prodigiosa para los amores, pero sobre todo para los rencores. Un reciente episodio de LAM (América TV) volvió a poner sobre la mesa uno de los enfrentamientos más silenciosos pero persistentes del mundo del espectáculo: el de Nazarena Vélez y Florencia de la V. Lo que parecía una simple decisión laboral —la panelista evitó cruzarse con la conductora durante una visita de Florencia al canal de streaming Bondi Live— terminó develando una historia mucho más profunda y dolorosa, con raíces en una de las controversias más mediáticas de la última década.
Todo arrancó cuando Ángel de Brito, con su inconfundible estilo frontal, le preguntó a Nazarena por qué había decidido no estar presente en el piso en ese momento. La respuesta no se hizo esperar y fue demoledora. Vélez explicó que la distancia entre ambas no responde a un capricho ni a una simple diferencia profesional, sino a una herida familiar que todavía supura. La actriz rememoró los días oscuros de 2016, cuando su hija, Barbie Vélez, realizó denuncias por violencia de género contra su entonces pareja, Federico Bal. En aquel torbellino judicial y mediático, las figuras públicas tomaron partido, y según el relato de Nazarena, Florencia de la V eligió el bando equivocado.
“En el medio de todo esto pasó lo de Bárbara con Federico Bal, y ella fue una soreta en sus declaraciones. A la única mujer que no le creía era a Bárbara, porque era su amigo. Bueno, chupala”, lanzó Nazarena sin filtro, con la contundencia que la caracteriza. La panelista fue más allá y apuntó contra lo que consideró una inconsistencia flagrante en el discurso de género que Florencia de la V venía abrazando con fuerza en los últimos años. “No me gustó de una feminista como ella. Hay cosas que no se dicen. ¿Le creés a todas las mujeres menos a mi hija? Es ilógico. No estoy hablando del caso de Federico, pero podemos tener un violador en casa”, sentenció, dejando en claro que la grieta no se cerró con el paso del tiempo, sino que se profundizó.
Para entender la magnitud del enojo, hay que rebobinar hasta la época en que ambas compartían elenco bajo la batuta de Gerardo Sofovich, un creador de estrellas que supo juntar en sus programas a figuras que luego tomarían caminos irreconciliables. Nazarena recordó en el ciclo de América TV que, incluso en aquellos años dorados, nunca fueron amigas. Eran compañeras de trabajo, sin más. Pero lo que transformó la indiferencia en enemistad fue la postura pública de Florencia de la V en el marco de las denuncias de Barbie Vélez. En aquel momento, Federico Bal era un amigo cercano de la conductora, y esa cercanía, según la interpretación de Nazarena, pesó más que la sororidad que hoy se pregona en los medios.
El contexto de 2016 es clave para dimensionar el impacto de aquellas declaraciones. La denuncia de Barbie Vélez contra Federico Bal fue uno de los escándalos más resonantes del espectáculo argentino, un caso que dividió aguas entre quienes apoyaban a la denunciante y quienes defendían al acusado. En ese clima de polarización extrema, cada palabra dicha en cámara tenía un peso específico enorme. Florencia de la V, que ya era una referente de la comunidad LGBTQ+ y comenzaba a perfilarse como una voz autorizada en temas de género, puso en duda el relato de Barbie. Para Nazarena, esa decisión no fue solo una traición personal, sino una contradicción ideológica que aún hoy no puede digerir.
El tiempo pasó, las carreras de ambas siguieron su curso, pero la herida quedó latente. Florencia de la V se consolidó como conductora y actriz, mientras que Nazarena encontró su lugar como panelista y figura ineludible del streaming. El reciente desencuentro en Bondi Live no fue más que la punta del iceberg de un distanciamiento que parece no tener retorno. La decisión de Vélez de no compartir espacio con De la V no fue un berrinche de último momento, sino un acto de coherencia afectiva: no quiere cerca a quien, según su mirada, le falló a su hija en uno de los momentos más vulnerables de su vida.
En un medio donde las reconciliaciones son moneda corriente y los abrazos en cámara suelen tapar cualquier grieta, la postura de Nazarena Vélez resulta casi revolucionaria. No hay especulación laboral ni rating que pueda torcer su convicción. La historia entre ambas es un recordatorio de que, detrás de los flashes y los escándalos, hay familias, dolores reales y lealtades que se quiebran para siempre. Y aunque el mundo del espectáculo siga girando, hay rencores que ni el tiempo ni los estudios de televisión pueden disimular.
Fuente: https://www.infobae.com/teleshow/2026/06/17/nazarena-velez-explico-por-que-evito-cruzarse-con-flor-de-la-v-le-cree-a-todas-las-mujeres-menos-a-mi-hija/