Martín Fierro 2025: caída de La Barby y bloopers inolvidables
La 54° edición de los Martín Fierro tuvo bloopers, cruces inesperados y gestos virales. Darío Lopilato llegó en muletas, La Barby se cayó y Moria Casán se robó la noche.
La 54° edición de los Premios Martín Fierro dejó, fuera de foco, una noche paralela a la de los discursos y las estatuillas. Bloopers, cruces inesperados, reacciones virales y gestos que escaparon al libreto oficial compusieron otra historia dentro del Hotel Hilton de Puerto Madero.
Mientras la alfombra roja concentraba las miradas de los flashes y las cámaras de streaming, el backstage y la sala principal se convertían en un escenario de situaciones imprevistas. En una ceremonia que celebra lo mejor de la televisión argentina, lo que no se ve suele ser tan memorable como lo que se premia. Esta vez, la noche tuvo de todo: desde una entrada con muletas hasta una caída en plena gala, pasando por un beso grupal que nadie esperaba.
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Uno de los primeros en llegar fue también uno de los que más llamó la atención. Darío Lopilato apareció temprano en el Hilton en muletas y con una bota ortopédica en el pie izquierdo. “Me rompí la patita jugando al fútbol. Tenía que estar presente de todas maneras. Le dije a mi novia que me ayude y venga conmigo”, comentó en la alfombra roja. El actor, conocido por su papel en “Los Roldán” y su paso por “El amor está de moda”, demostró que ni una lesión lo detiene cuando se trata de acompañar a su pareja y celebrar el trabajo de sus colegas. La imagen de Lopilato con muletas se volvió rápidamente viral en las redes sociales, donde los usuarios destacaron su compromiso con el evento.
Otro de los momentos de la noche lo protagonizó La Barby, que se cayó al piso en plena gala, justo antes de subir al escenario para recibir el galardón por LAM (América TV). Mariano Iúdica, que estaba cerca, se acercó de inmediato para ayudarla a levantarse. La panelista reveló luego que estaba bien, aunque caminó con bastón durante toda la noche, incluso desde antes de la caída. La Barby, una de las figuras más queridas del ciclo de Ángel de Brito, había estado lidiando con problemas de movilidad previos, pero eso no le impidió estar presente en una de las noches más importantes del año para la televisión. La rápida reacción de Iúdica fue aplaudida en las redes, y el gesto de solidaridad se convirtió en uno de los highlights de la velada.
El saludo que nadie esperaba llegó cuando Santiago del Moro convocó al escenario a Moria Casán, Georgina Barbarossa y Carmen Barbieri para una foto conjunta. Las tres subieron, se abrazaron, posaron e incluso se dieron un pico de a cuatro. El momento, que combinó humor y complicidad, fue una de las postales más comentadas de la noche. Moria, la diva indiscutida de la televisión argentina, y Georgina, una de las actrices más versátiles del medio, demostraron que las viejas rivalidades pueden quedar de lado cuando se trata de celebrar. Carmen Barbieri, que venía de una temporada exitosa en el teatro de revistas, sumó su carisma a la escena. El beso grupal, que algunos interpretaron como una parodia de los escándalos del pasado, fue recibido con risas y aplausos por el público presente.
Más allá de los bloopers y las caídas, la noche también tuvo su costado emotivo. La entrega de estatuillas a programas como LAM y Socios del Espectáculo (El Trece) reflejó el momento que vive la televisión argentina, marcada por la irrupción del streaming y los cambios en los hábitos de consumo. La gala, conducida por Alejandro “Coco” Sily y Florencia Peña, buscó equilibrar el homenaje a los clásicos con la celebración de las nuevas propuestas. Sin embargo, fueron los momentos espontáneos los que realmente capturaron la atención del público en casa. La caída de La Barby, por ejemplo, generó un debate en redes sobre la presión que enfrentan las figuras en eventos de esta magnitud.
El contexto histórico de los Martín Fierro agrega una capa de significado a estos gestos. Desde sus inicios en 1959, los premios han sido testigos de momentos inolvidables: desde el discurso de Mirtha Legrand en 1994 hasta el abrazo entre Susana Giménez y Antonio Gasalla en 2011. La edición 2024, en particular, se dio en un momento de transformación para la industria, con el streaming ganando terreno y la televisión abierta buscando reinventarse. En ese marco, la presencia de figuras como Darío Lopilato, que llega con muletas pero no falta, o La Barby, que se cae y se levanta, simboliza la resiliencia del medio. No es casual que el público haya reaccionado con empatía ante estas situaciones: en un rubro donde la imagen lo es todo, mostrar vulnerabilidad humana resultó más potente que cualquier discurso ensayado.
En definitiva, los Martín Fierro 2024 demostraron que la verdadera magia de la televisión no está solo en los premios, sino en los imprevistos que conectan a las figuras con el público. La caída de La Barby, las muletas de Lopilato y el beso grupal de Moria, Georgina y Carmen son recordatorios de que, detrás de las cámaras, hay personas que ríen, lloran y se apoyan mutuamente. Ojalá la próxima edición tenga tantos momentos genuinos como esta.
Fuente: https://www.infobae.com/teleshow/2026/05/19/lo-que-no-se-vio-de-los-martin-fierro-de-la-caida-de-la-barby-hasta-la-ironia-de-yanina-latorre-ante-el-discurso-de-wanda/