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Flavia Palmiero y 40 años de La Ola Verde: el recuerdo

Flavia Palmiero emocionó al cumplirse 40 años de La Ola Verde. Así fue el fenómeno infantil que marcó a una generación en la TV argentina.

Redacción · Publicado: · Actualizado:

Hay recuerdos que no envejecen. Permanecen suspendidos en algún rincón de la memoria, intactos, esperando ser despertados por una canción, una fotografía o una simple frase. Para toda una generación de argentinos, ese recuerdo tiene el color de las tardes frente al televisor, el sonido de los dibujos animados y una voz que parecía atravesar la pantalla para hablarle a cada chico en particular. Ese universo mágico se llamó La Ola Verde, y este 10 de junio se cumplen exactamente 40 años de un hito que cambió para siempre la televisión infantil: la llegada de una jovencísima Flavia Palmiero, que con apenas 19 primaveras se convirtió en la conductora emblema de un ciclo que ya es leyenda.

Para entender la magnitud del fenómeno, hay que viajar al 2 de diciembre de 1985. Ese día, Canal 11 ponía al aire una propuesta que reunía algunos de los dibujos animados más populares del momento: La Pantera Rosa, Tom y Jerry, El Inspector y Súper Ratón, entre otros. La conducción original estaba a cargo de Ani Sosa Corderoy, acompañada por un personaje que quedaría grabado a fuego en la memoria colectiva: el inolvidable Señor Televisor, una cabeza con forma de pantalla cuya voz pertenecía al histórico locutor Héctor Ascione. La producción, liderada por Susana Fontana, era una apuesta fuerte para las tardes infantiles, pero nadie imaginaba todavía que estaba gestándose uno de los fenómenos culturales más importantes de la década.

El destino del programa cambió en mayo de 1986. Tras la salida de Sosa Cordero, las autoridades del canal comenzaron a buscar una reemplazante. Lo que vino después fue pura magia. El 10 de junio de 1986, Flavia Palmiero se puso al frente del ciclo y La Ola Verde explotó. Con una frescura arrolladora, una sonrisa que iluminaba la pantalla y una conexión genuina con los chicos, Flavia no solo conducía: creaba un universo propio. Cantaba, jugaba, presentaba las series y, sobre todo, hablaba el idioma de los más pequeños sin subestimarlos. En una época donde la televisión infantil estaba llena de adultos que «bajaban línea», ella era una par, una hermana mayor que te invitaba a su mundo todas las tardes.

El impacto fue inmediato y masivo. La Ola Verde se convirtió en cita obligada a la salida de la escuela. Los ratings se dispararon y Flavia pasó de ser una desconocida a un ícono generacional en cuestión de meses. El programa no solo emitía dibujitos: tenía sketches, juegos, música y una estética colorida que marcó tendencia. La química con el Señor Televisor era perfecta, y juntos formaron una dupla imposible de igualar. En los recreos, en las plazas, en las casas, todos hablaban de lo que había pasado esa tarde en el programa. Y al centro de todo, siempre, estaba ella, con esa energía contagiosa que la convirtió en la reina indiscutida de las tardes infantiles.

Lo que siguió fue una carrera meteórica. La Ola Verde se mantuvo al aire durante varios años, expandiendo su universo con giras teatrales, discos y un merchandising que volvía locos a los chicos. Flavia se consolidó como una de las figuras más queridas de la televisión argentina, abriendo un camino que luego transitarían otras conductoras infantiles. Pero su legado va más allá de los números: ella demostró que se podía hacer un programa para chicos con calidad, respeto y mucha creatividad. En un contexto donde la televisión infantil era muchas veces un relleno entre publicidades, La Ola Verde apostó por el contenido y ganó.

Cuatro décadas después, la emoción de Flavia Palmiero al recordar aquel 10 de junio de 1986 es un reflejo de lo que significó para ella y para millones de argentinos. En cada aniversario, las redes sociales se llenan de mensajes de fans que crecieron con su programa y que hoy, ya adultos, le agradecen por esas tardes de infancia. «La gente fue la que me eligió», supo decir ella, con la humildad de quien entiende que los fenómenos populares no se fabrican en reuniones de marketing, sino en el corazón de la audiencia. Y vaya si la audiencia la eligió: todavía hoy, 40 años después, basta con tararear la cortina del programa para que a más de uno se le escape una sonrisa cómplice.

En tiempos de streaming, pantallas fragmentadas y algoritmos, la historia de La Ola Verde nos recuerda el poder de la televisión abierta cuando apostaba por talentos genuinos y contenidos que unían generaciones. No era solo un programa: era un ritual. Y Flavia Palmiero, con su carisma intacto en el recuerdo, sigue siendo esa conductora que nos enseñó que crecer también puede ser una aventura verde, luminosa y, sobre todo, inolvidable.

Fuente: https://www.infobae.com/teleshow/2026/06/10/la-emocion-de-flavia-palmiero-al-cumplirse-40-anos-de-la-ola-verde-la-gente-fue-la-que-me-eligio/