Diego Latorre en Otro día perdido: el gustazo de Pergolini
Mario Pergolini cumplió su sueño al tener a Diego Latorre como invitado en Otro día perdido. Reviví los mejores momentos de la entrevista.
Mario Pergolini cumplió un sueño: tener a Diego Latorre como invitado en Otro día perdido. El programa del 15 de mayo de 2026 quedará en la memoria de los fanáticos del fútbol y la televisión.
El ciclo que conduce el histórico ex líder de Rock & Pop y creador de CQC volvió a demostrar por qué es uno de los más vistos de la televisión argentina. Con un formato distendido, entrevistas de fondo y una curaduría musical impecable, Pergolini logró lo que muchos pensaban imposible: que Diego Latorre se sentara a hablar sin apuros, sin aprietos, sin la presión de un estudio de ESPN o Fox Sports. Fue un encuentro íntimo, de esos que solo se dan cuando el entrevistador conoce al entrevistado desde hace décadas y, encima, lo admira.
El programa, que se emite por el trece, viene consolidando un promedio de rating que ronda los 8 puntos, con picos que llegan a 10 cuando hay invitados de peso. Y Latorre, sin dudas, lo es. El ex futbolista de Boca, River y la Selección Argentina, hoy comentarista estrella de ESPN, tiene una legión de seguidores que lo bancan tanto cuando analiza tácticamente un partido como cuando se pone nostálgico y recuerda sus goles, sus gambetas y también sus polémicas. Pergolini lo sabe, y por eso lo buscó durante meses.
El encuentro duró casi una hora. Latorre llegó con su característica sonrisa pícara y un look casual: jean, camisa clara y zapatillas. Pergolini, del otro lado del escritorio, no pudo ocultar su emoción. “Es un gustazo personal tenerte acá, Diego. Te sigo desde que jugabas en Temperley”, le confesó al inicio, generando la primera carcajada del público presente en el estudio. A partir de ahí, la charla fluyó como un río de anécdotas.
Uno de los momentos más impactantes fue cuando Latorre recordó su paso por River Plate en los años 90. Contó que, en su primer partido como titular, hizo dos goles y dio una asistencia, pero que igual terminó siendo criticado por el periodismo. “En Argentina, si no sos Maradona, siempre te van a encontrar algo. A mí me decían que era soberbio, que no corría. Y yo pensaba: ‘Flaco, mirá la pelota, mirá lo que hago con la pelota’”, dijo, entre risas y con un dejo de amargura. Pergolini, que también fue criticado en su momento por su estilo frontal, asintió con la cabeza y le devolvió el gesto: “A mí me pasó lo mismo con la radio. Te quieren encasillar, pero vos sabés lo que valés”.
El programa también tuvo espacio para el fútbol actual. Latorre analizó el presente de Boca, su ex club, y no se guardó nada: “Boca necesita un técnico que entienda la historia del club, no solo un nombre. Los últimos ciclos fueron erráticos. Se gastó mucha plata en refuerzos que no rindieron”. Pergolini, hincha confeso de Boca, lo escuchó con atención y después largó: “¿Vos te imaginás a Latorre de técnico de Boca?”. La pregunta cayó como una bomba. Latorre sonrió, se tomó unos segundos y respondió: “Mario, me encantaría, pero no sé si el fútbol argentino está preparado para un técnico que hable tan claro como yo. Me matarían antes del primer partido”.
Más allá del fútbol, la entrevista tuvo costados muy humanos. Latorre habló de su familia, de sus hijos, de cómo vivió la muerte de su padre cuando él era joven. Contó que, durante años, cada vez que entraba a la cancha, miraba al cielo y le dedicaba un gol. “Fue mi motor. Mi viejo me enseñó a patear con la zurda, a gambetear, a no tener miedo. Sin él, no sé si hubiera llegado a Primera”. Pergolini, visiblemente conmovido, le agradeció por compartir ese momento íntimo. “Esto no se ve en los programas de deportes, Diego. Por eso te quiero acá”, cerró.
El programa cerró con un bloque musical dedicado a Latorre: Pergolini eligió “El amor después del amor”, de Fito Páez, y “La vida es un carnaval”, de Celia Cruz. Dos temas que, según el conductor, representan la resiliencia del ex futbolista. Latorre se levantó, lo abrazó y, antes de irse, dejó una frase que quedó flotando: “Gracias por hacerme sentir que esto no fue una entrevista, sino una charla entre amigos”. Palabras más, palabras menos, eso es exactamente lo que Otro día perdido logra cada tarde. Un programa que, con Pergolini al frente, se convirtió en un refugio para los que quieren escuchar historias con alma, sin apuros, sin guión. Y con Latorre, la fórmula funcionó a la perfección.
Fuente: https://news.google.com/rss/articles/CBMiiAJBVV95cUxQNFJPQi1UUmQ2UFFCZ2FxcnUzalB4SzFoZjZSdFZNUkFvWmMzZ0NkTnBwUUlBZ3BCUEktRk1Dem1ZeHZfOHlyS0lJYTA2MU5FWTVBY1V4RlNDV3RpbHFuSjlfTmdUektvc09wc1hpaVY0cW5LMXE3Vl9RVzlDeXZTNjBMMWY1Z1N5XzZ2ODZmbXFPX3QtSkN2LUN3VTFXdHI0dXNfSUNVUERyaDNNUm4xRmllQVNsU2M0dmhLM0dnWUo1c1Z4cENfeC1hc0FTbFh3Q21pcE5SWnhUd2hvVno5bjM5VDVIdHNRY0F1aGtKaEVDRkxqaUpIeDdScVdGUGljZFNSeWg5SFHSAZwCQVVfeXFMT1ZZVFdfTS1aZFUyckRVODYyU2N5MWdLT0VMOFhBS0wyV2ZVdmUtMVFDS1VEby1xQXBSMW5DQ0tsTzJ6Z1pWcnNzMzNxMkMyX01Hd3hPbDdGQjd2S29SeHJKVGFhdUYzM1hxc2FrbEQ3U1RHWG1qc1R2RFRRN1B0OTNVbkNyWXZnRXpkZGpSUVRwZl84d2xTTkJQSkJfZDlsUDUxNzk2Tk5DNGpHREp1SWJYd3R4NElxTEY1X2ZrOWhsODl5UGEybGgySEFlRFFISzA1RVBIc2JnMHV6SGVjcmJ2UXVXdVpocGJCVHVONzFXV2VZdzRBRTFZeGFndUYyS0hTdHcySFhmejdjRkozRlYtRWlfcFZxVWlscS0?oc=5