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Burlando casi se va a las piñas en el juicio por Maradona

Tensión extrema en los tribunales: Fernando Burlando y el abogado de Leopoldo Luque protagonizaron un escándalo que obligó a un cuarto intermedio. Los detalles.

Redacción · Publicado: · Actualizado:

Parece un guion de ficción, pero es la pura realidad de los tribunales argentinos. El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, que ya acumula capítulos de alto voltaje, sumó este martes uno de los momentos más tensos y absurdos desde que arrancó el proceso. Fernando Burlando, el mediático abogado que representa a Dalma y Gianinna, estuvo a centímetros de irse a las manos con Francisco Oneto, el defensor del neurocirujano Leopoldo Luque. Sí, leíste bien: en plena sala de audiencias, dos letrados se dijeron de todo y casi terminan a los golpes.

«Casi los echan de la sala»: una pelea que paralizó el juicio

La jornada del martes ya venía caliente por la naturaleza de las declaraciones, pero nada hacía prever el estallido que se desató entre los profesionales del derecho. Según pudo reconstruir Ciudad Magazine, todo empezó cuando Oneto acusó a Burlando de haber amenazado a un testigo. Ahí nomás, el exabogado de famosos como Jésica Cirio o L-Gante explotó y se descontroló el intercambio. «Fue una discusión acalorada», reconoció el propio Burlando a la salida, intentando bajarle el tono al papelón. Pero los testigos presenciales, entre ellos el periodista Martín Candalaft, fueron contundentes: «Casi los echan de la sala», afirmó, dejando en claro que la situación superó cualquier límite aceptable en un ámbito judicial de semejante relevancia.

El cruce fue tan violento que el tribunal tuvo que ordenar un cuarto intermedio para enfriar los ánimos. Imaginá la escena: una sala donde se discute la responsabilidad de siete profesionales de la salud en la muerte del ídolo más grande de la historia del fútbol argentino, y de repente dos abogados están a punto de agarrarse a trompadas como si estuvieran en la tribuna de una cancha. Es un dato que habla de la presión, la exposición y las pasiones desatadas que rodean este caso desde el minuto cero.

De los tribunales al «Bailando»: el insulto que encendió la mecha

Lo más insólito del episodio no fue solo la pelea en sí, sino los términos en los que derivó. Cuando los periodistas le preguntaron a Burlando qué había pasado exactamente, el letrado soltó una frase que mezcla sinceridad con un intento de justificación: «La pasión también está… Fue algo menor». Pero los diálogos filtrados pintan otra cosa. Según la reconstrucción de la fuente, Oneto le gritó a Burlando: «¡A vos te gritan en todos lados. Hasta en tu casa te gritan!». La respuesta del defensor de las hijas del Diez no se hizo esperar y devolvió con ironía: «¿Y vos sabés lo que pasa en tu casa? ¡Irrespetuoso! ¡Que me lo diga afuera!».

El momento más bizarro llegó cuando Oneto, ya fuera de sí, le espetó: «¡Andá al Bailando, payaso de mierda!». Una referencia directa a la faceta más mediática de Burlando, que supo ser jurado del certamen de Marcelo Tinelli y construyó un personaje público que excede largamente los pasillos judiciales. Burlando, lejos de amedrentarse, desafió: «No, este está mal de la cabeza. ¡Vamos afuera! ¡Dale!». Una postal que mezcla lo trágico con lo ridículo, porque mientras dos abogados se dicen «payaso» y se invitan a pelear en la calle, en el centro de la escena hay una familia que busca justicia por una muerte que conmocionó al mundo entero.

Este episodio no es un hecho aislado en el devenir del juicio. Desde que comenzó, las audiencias estuvieron atravesadas por tensiones lógicas: se investiga si el equipo médico que atendió a Maradona en sus últimas semanas actuó con negligencia, impericia o abandono. Las querellas apuntan a que el Diez no recibió los cuidados necesarios para una persona en su estado de salud postoperatorio, mientras las defensas intentan demostrar que cada profesional hizo lo que estaba a su alcance. En ese marco, que los abogados se vayan a las manos no solo es una falta de respeto al tribunal, sino también a la memoria de Maradona y al dolor de sus seres queridos.

Burlando intentó cerrar el tema con una confesión que lo pinta de cuerpo entero: «No sé qué habré dicho…». Como si la furia lo hubiera poseído al punto de hacerle perder la noción de sus propias palabras. Esa mezcla de arrepentimiento tibio y justificación pasional es la marca registrada de un abogado que hizo de la exposición mediática su principal capital, pero que en este juicio parece estar jugando un partido mucho más difícil que cualquier reality show. El problema es que acá no hay rating en juego: hay una causa penal con personas imputadas y una familia que espera respuestas.

Mientras tanto, el juicio sigue su curso. Las audiencias continuarán con la declaración de más testigos, y habrá que ver si este escándalo deja alguna secuela disciplinaria para los letrados involucrados. Lo cierto es que la escena del martes ya es, sin dudas, uno de los momentos más bochornosos de la televisación judicial argentina. Porque, seamos sinceros: en un país donde la justicia suele ser un espectáculo, este cruce entre Burlando y Oneto se lleva el premio mayor. Y no precisamente por su altura jurídica.

Fuente: https://www.ciudad.com.ar/espectaculos/2026/07/14/fernando-burlando-casi-se-va-a-las-pinas-en-pleno-juicio-por-diego-maradona-discusion-acalorada/