Barby Franco contó cómo conoció a Burlando en TV
Barby Franco reveló en una íntima charla los detalles de su primer encuentro con Fernando Burlando en el programa de Guido Kaczka. Una historia de amor que ya lleva 16 años.
Hay amores que nacen en el lugar menos pensado, incluso entre cámaras, jopos extraños y una pregunta que lo cambió todo. Barby Franco, una de las modelos más queridas del espectáculo argentino, abrió su corazón para recordar el flechazo que sintió hace más de una década y media al ver por primera vez a quien hoy es el padre de su hija: el mediático abogado Fernando Burlando.
En una charla íntima que rápidamente se volvió viral, la también actriz y figura mediática reconstruyó ese primer cruce de miradas que ocurrió en el living de A todo o nada, el recordado programa que conducía Guido Kaczka por la pantalla de El Trece. Corrían los años en los que Barby se ganaba la simpatía del público con su espontaneidad como azafata del ciclo, un rol que la catapultó a la fama y la instaló definitivamente en el corazón de la audiencia argentina.
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«Trabajaba en el programa de Guido Kaczka y Burlando fue a acompañar a su hija Delfi», comenzó relatando la modelo, desandando el camino de un amor que ya lleva 16 años y que tuvo su broche de oro en 2022 con la llegada de Sarah, la primera hija de la pareja. Ese día, el abogado más famoso de la farándula no fue al canal como panelista ni como invitado estrella, sino en su rol más importante: el de papá. Sin embargo, lo que llamó la atención de Barby fue un detalle muy particular de su aspecto físico que no pasó desapercibido. «Él tenía un jopo rarísimo. De muchos colores», recordó entre risas, pintando una imagen completamente distinta al estilizado letrado que hoy todos conocen.
La modelo, que supo construir una sólida carrera en el mundo del entretenimiento y la moda, participando en campañas publicitarias y diversos programas de espectáculos, no dudó en compartir la genuina reacción que tuvo al verlo. «Digo, ‘¿qué le pasa a este señor?’. Yo lo vi y digo ‘qué lindo señor'», confesó, dejando en evidencia esa mezcla de curiosidad y atracción inmediata que sintió. En ese momento, Barby rompió con todos sus propios mandatos amorosos. Nunca había salido con un hombre mayor, pero la presencia de Burlando la descolocó por completo. «Yo nunca en mi vida había salido con alguien tan grande. Como que lo veía con músculos, grandote, con su impronta de conocer el mundo», explicó, describiendo la fascinación que le generaba esa seguridad que el letrado proyectaba.
Con la picardía que la caracteriza, Barby no se quedó de brazos cruzados y empezó a indagar entre sus compañeros de trabajo para saber quién era ese misterioso hombre de traje y peinado excéntrico. «Empiezo a preguntar: ‘Che, ¿quién es el señor que estaba ahí?’. ‘Ah, no, un señor que es abogado'», rememoró, en un diálogo que parece sacado de una comedia romántica pero que fue el puntapié inicial de una de las parejas más sólidas y admiradas del ambiente artístico. La simpleza de esa respuesta contrasta con la complejidad y la fortaleza del vínculo que construyeron con los años, demostrando que las grandes historias de amor no necesitan grandes producciones, sino una chispa inicial que encienda la magia.
Desde aquel flechazo televisivo, la pareja transitó un largo camino que incluyó la exposición mediática, los desafíos profesionales de cada uno y la consolidación de una familia ensamblada. La llegada de Sarah en 2022 marcó, sin dudas, un antes y un después. Tras más de una década de relación, celebrar el nacimiento de su primera hija juntos fue el acontecimiento que terminó de amalgamar un amor que nació casi como un juego de preguntas y respuestas en un estudio de televisión. Ese sueño cumplido de la maternidad les permitió experimentar una nueva etapa personal, más íntima y plena, que comparten con sus seguidores en redes sociales, siempre con la misma frescura que Barby exhibía en sus días de azafata.
Lo que hace tan cautivante este relato es su absoluta cotidianeidad. Barby no habla de un amor idealizado, sino de un encuentro real, con un hombre de «jopo rarísimo» que la conquistó con su presencia. Esa honestidad brutal para contar su historia es, quizás, el sello que mantiene a Barby Franco vigente en el afecto popular. De azafata a modelo, de modelo a actriz, y de actriz a mamá, su vida es un torbellino de momentos que ella narra sin filtros. Y en el centro de esa vorágine, siempre estuvo Burlando, el abogado al que un día le preguntó quién era y que hoy, 16 años después, es el hombre con el que construye su presente y su futuro.
La anécdota no solo enternece por lo genuina, sino que también funciona como un recordatorio de que el amor puede aparecer en el momento más inesperado, incluso cuando estás trabajando y aparece alguien con un look que te hace preguntar «¿qué le pasa a este señor?». Por suerte para el mundo del espectáculo, Barby no se quedó con la duda y fue por más. El resto, como suele decirse, es historia. Una historia que empezó con una pregunta al oído en un pasillo de canal y que hoy se escribe con pañales, mamaderas y la felicidad de una familia que supo esperar el momento justo para florecer.
Fuente: https://www.infobae.com/teleshow/2026/06/03/barby-franco-en-lo-de-pampita-era-normal-que-mi-papa-en-vez-de-abrazarme-me-pegue/