Adabel Guerrero detesta a Moria Casán: ¿qué le dijo en la cara?
La bailarina confesó sin filtro su rechazo a la diva en una entrevista y Moria no tardó en reaccionar con su clásico estilo filoso. Los detalles del cruce.
Hay rencores que el tiempo no logra disipar y cuando las cámaras se encienden, la verdad sale a la luz sin anestesia. En el siempre convulsionado mundo del espectáculo argentino, pocas tensiones han tenido tantos capítulos como la que protagonizan Adabel Guerrero y Moria Casán. Esta vez, una confesión a corazón abierto reavivó la llama de un enfrentamiento que parecía latente y que volvió a ubicarlas en el centro de la escena mediática.
El juego que desató la bomba
Todo comenzó en una distendida entrevista que Adabel Guerrero le concedió a José María Listorti en el ciclo Blender. Lo que parecía una charla amena derivó en un momento de sinceridad absoluta durante un juego propuesto por la producción. La dinámica era simple: le mostraban un tape con declaraciones pasadas y ella debía recordar cómo seguía la frase. La particularidad fue que, de los tres tapes que aparecieron, dos tenían como protagonista a Moria Casán lanzándole críticas. Fue entonces cuando la pregunta inevitable sobrevoló el estudio: ¿cómo se lleva realmente con la diva?
Sin rodeos ni eufemismos, la bailarina respondió con una palabra que retumbó en cada rincón de la televisión: «La detesto». Lejos de retractarse o suavizar sus dichos cuando el fragmento se viralizó, Adabel reafirmó su postura. «Lo digo de corazón y no me arrepiento de decirlo, y perdón si nos está escuchando, porque siempre me ataca. Nunca me tiró un centro», expresó con una mezcla de honestidad y hartazgo que dejó en claro que la herida sigue abierta.
La reacción irónica de la diva
Como era de esperarse, las explosivas declaraciones no tardaron en llegar a los oídos de Moria Casán, quien encontró en su hábitat natural, LAM (América TV), el espacio perfecto para responder. Ángel de Brito, conductor del ciclo y experto en alimentar estos enfrentamientos, fue el encargado de poner el tema sobre la mesa y darle a la diva la oportunidad de contraatacar. La respuesta de Moria fue una cátedra de su estilo inconfundible, ese que combina ironía, elegancia y un filo capaz de cortar el aire.
Con apenas una frase, la conductora desactivó el dramatismo y devolvió el golpe con una sonrisa: «Ah, mirá qué bien. Qué buena onda, qué buena vibra». La ocurrencia despertó risas en el estudio y dejó en evidencia que, para Moria, la animosidad de Adabel no es más que un capítulo más en su extensa trayectoria de amores y odios televisivos. Sin embargo, detrás de la chicana hay una historia de desencuentros que vale la pena repasar para entender por qué la bailarina siente ese rechazo tan visceral.
El origen de una relación imposible
Para comprender la dimensión de este conflicto, hay que remontarse a los tiempos dorados del Bailando por un Sueño, el certamen de Showmatch que durante años fue la fábrica de polémicas más importante de la televisión argentina. Fue en ese escenario donde Adabel Guerrero se consagró como una de las grandes figuras de la danza, pero también donde sintió el rigor de las devoluciones de un jurado que no suele andar con vueltas. Moria Casán, con su rol de jurado implacable, fue señalada en reiteradas ocasiones por la bailarina como la responsable de críticas que, según su percepción, excedían lo artístico.
Adabel nunca ocultó su frustración por lo que consideraba «ataques» sin justificación. La sensación de que Moria jamás le «tiró un centro» es una constante en su relato, una percepción que se fue consolidando con el correr de las temporadas y que hoy la lleva a hablar sin filtros. Esa dinámica de jurado y participante, que tantas veces generó roces en el programa, parece haber dejado una marca imborrable en la relación entre ambas, al punto de que el paso del tiempo no logró cicatrizar las diferencias.
En el ecosistema del entretenimiento argentino, donde los realities y los paneles de espectáculos amplifican cada gesto, este tipo de tensiones se convierten en un imán para el rating. Lo interesante del caso es que ambas protagonistas representan dos estilos generacionales y temperamentales muy distintos: por un lado, la diva que construyó su carrera a base de transgresión y frases lapidarias; por el otro, la bailarina que se ganó su lugar con esfuerzo y que no está dispuesta a tolerar lo que siente como destrato.
Lo cierto es que esta nueva chispa reaviva un fuego que nunca se apagó del todo. Mientras Adabel Guerrero sigue firme en su postura de no ocultar lo que siente, Moria Casán demuestra que su vigencia radica en esa capacidad única de transformar cualquier crítica en un espectáculo. El duelo verbal, por ahora, no tiene ganador definitivo, pero sí deja en claro que en el firmamento de la farándula argentina, algunas estrellas están destinadas a orbitar en constante colisión.
Fuente: https://www.ciudad.com.ar/espectaculos/2026/07/17/la-fuerte-confesion-de-adabel-guerrero-sobre-moria-casan-que-desato-la-reaccion-de-la-diva-la-detesto/